Cerro Ventana: morada del Dios del Mal
Las Sierras de la Ventana fueron escenario de diferentes batallas entre los mal llamados “Indios” y el... Leer más →
Sierras de la Ventana | Termas de Carhué | Monte Hermoso | Cnel. Suárez | Cnel. Príngles | Dorrego | Pigué.
El Abra de la Ventana es una de las tantas geoformaciones existentes en nuestras Sierras de la Ventana.
Esta en particular, es un paso transversal a la linea del cordón serrano Ventana, aprovechado por el hombre como paso natural de la ruta provincial 76, el cual fué dinamitado en el pasado para bajar aún más la pendiente.
Una de sus particularidades es su visible color rojizo en un tramo de ella, fruto de la oxidación registrada en los minerales metales allí depositados.
Existen otras abras naturales en las sierras, como el Abra del Hinojo o el Abra de los Vascos, o el Abra Despeñaderos.
Fué, en realidad de los tantos chalets de veraneo que se levantaron entre el camino y el lago Epecuén, cuyo recorrido era de ocho kilómetros desde Carhué, ciudad cabecera del distrito. Esta construcción circular atraía poderosamente la atención a simple vista y, sobre él, se han tenido las variadas y fantásticas leyendas, pero siendo la verdad completamente distinta. Con respecto a su origen, podemos señalar que lo hizo construir la Señora Ernestina María Allaire, dama de origen francés que se casó en su patria con un noble polaco de apellido Mestchevsky, coronel de La Legión Extranjera en Francia, durante la primera guerra mundial. Este militar desapareció en la célebre batalla de Marne. Este episodio decidió a la viuda de Mestchevsky, a trasladarse a América. Primeramente se radicó en Paraguay, y luego, más tarde en nuestro país adquiriendo una estancia en la provincia de Córdoba, donde hizo levantar una casona al estilo de los castillos de Normanda. Enterada años más tarde la condesa de las bondades de las aguas del Lago Epecuén, resolvió trasladarse a Carhué, localidad en la cual adquirió una fracción de tierras, en la cual hizo levantar otro chalet que remedaba en su aspecto a los palacios fortificados de su suelo patrio, con la diferencia que este sería mucho más pequeño. Su construcción comenzó en 1924 finalizándose en 1925. Para citar un detalle, podemos mencionar que fue el Señor Carlos Bianconi, viejo artífice de las carpinterías de lujo de las grandes mansiones porteñas, el que instalo la carpintería en este castillo. CASTILLO CHICO Está construcción estaba dedicada al personal de servicio y constaba de dos habitaciones, cocina, baño lavadero y garaje, teniendo el estilo del grande.En el parque existía una reproducción de la gruta de Lourdes, construida en rocas de diferentes tamaños que servía de refugio a ocho personas, con fogón al centro y bancos confeccionados con las mismas piedras, que formaban las paredes y arcos. A la par de la gruta, formaron tres lagos de distintas profundidades, separados por dos puentes, uno angosto para el paso de hombres y otro ancho para carruajes, los espejos de agua estaban adornados por peces de varios colores, siendo su superficie aproximada 200 m2 alimentados en forma de manantial que se desprendía por sobre el techo de la gruta, en forma de cascada.El edificio estaba ubicado en un parque cuya forestación consistía en, eucaliptos, pinos, tujas, tamariscos, pita, yuca y plantas de flores de todo tipo y temporadas.Para completar, mencionamos que en el Castillo, las puertas eran de roble macizo, provistas de grandes cerrojos de seguridad, todo dentro del estilo que caracterizaba a los castillos de la baja Normanda.
El 21 de enero de 1921 un visionario en la materia, don Arturo Vatteone, inauguraba un pequeño balneario a orillas del Lago Epecuén. La salina húmeda de alrededor de 7000 hectáreas por aquel entonces, se presentaba imponente con sus playas cubiertas de gruesas capas de sal. Desde aquel día Lago Epecuén comenzó a convertirse en una realidad para el turismo de salud de la República Argentina. Sus aguas altamente mineralizadas producen efectos realmente asombrosos en quienes aprovechan sus bondades, enfermedades como la artritis, artrosis, psoriasis y diversas enfermedades de la piel, son tratadas con asiduidad a lo largo de estos casí noventa años. No existe el milagro en las aguas curativas de Epecuén, estudios realizados desde 1896 en adelante explican que la altísima condensación de minerales en conjunto con la gran salinidad comparable unicamente con el Mar Muerto, producen efectos ciertos en el organismo y esos efectos son analizados y controlados por profesionales de la salud que conocen y apoyan el desarrollo de la actividad termal. El boca a boca de los primeros años entre quienes descubrían las virtudes de las aguas curativas de Epecuén, produjo un fenómeno de crecimiento que se consolidó en una villa turística de más de 7000 plazas que lamentablemente por una acción erronea de los hombres en el manejo de la cuenca hídrica de las Encadenadas, terminó despareciendo bajo las aguas del mitológico lago. Hoy Lago Epecuén sigue estando con sus mismas propiedades, con la misma mística entre quienes lo descubren hoy y quienes lo conocen desde siempre… Lago Epecuén y sus aguas curativas no es una simple promesa publicitaria, es una realidad avalada por generaciones de Argentinos que la conocieron y disfrutaron y de las generaciones actuales que la redescubren en un entorno ideal hoy con sus servicios emplazados en la ciudad de Carhué, a 520 kms. de Capital Federal con modernas instalaciones para la atención del turista y todas las posibilidades de encontrar la tranquilidad y el placer de una recuperación integral del cuerpo y la mente… por estas razones vale la pena redescubrir.Escrito por Ariel Sewald
La Acequia es una curiosa geoformación de piedra, originada por los plegamientos geológicos registrados en Sierra de la Ventana.En este caso, se trata de un anticlinal con una curvatura convexa hacia arriba, que genera esta particular formación sobre el cauce naciente del arroyo San Bernardo, en los faldeos del Cerro Vacacua.
Declarado «Patrimonio Histórico de la Ciudad de Carhué«. Tres años después de su creación, un 19 de agosto de 1887, se inaugura el edificio de la misma con su fachada neoclásica (en aquél entonces sede de dos escuelas, una para varones y otra para mujeres).RECUERDA! Puedes reservar tu alojamiento en las Termas de Carhué al mejor precio directo con los dueños (sin comisiones intermedias), desde nuestro sitio.
Las Sierras de la Ventana fueron escenario de diferentes batallas entre los mal llamados “Indios” y el... Leer más →
Visitamos el Dique Paso Piedra (el único de toda la provincia) para conocer a fondo... Leer más →
Directorio TurísticoTienes un alojamiento o comercio y quieres que sea incluido en nuestro sitio?