VENTANIA
Termas | Sierras | Playas
Atractivos Turísticos de Ventania
Bienvenido a Ventania, la región turística por excelencia del sudoeste de la provincia de Buenos Aires.
Las sierras australes de la provincia de Buenos Aires conocidas como Ventania o Sierra de la Ventana, son el nexo central de un corredor turístico que une las Termas de Carhué en el noroeste, Villa Ventana en la zona central, y las playas de Monte Hermoso en el sur. Así, la región se convierte en una propuesta turística integral y complementaría con múltiples atractivos en escasos kilómetros de distancia entre ellos.
Descubre en nuestro directorio, todo lo que tiene para ofrecerte. Puedes hacerlo navegando el mapa, filtrando los distintos pueblos y corredores, aventurándote a explorar sitios, festividades tradicionales, o salir a degustar su gastronomía regional, o simplemente relajarte en sus alojamientos spa, y conectarte con vos mismo.
Múltiples atractivos, en un circuito de Termas, Sierras y Playas.
El Cerro de la Carpa de 1050 metros sobre el nivel del mar.
El casco de la Estancia El Retiro fue construido en 1904 por Don Diego Meyer, fundador del pueblo de Sierra de la Ventana, un visionario que quedo enamorado de este valle cercado por el antiguo y pintoresco sistema montañoso de la Ventania, y las bondades de la zona, hizo que se estableciera por estos pagos. La adquisición por su parte de estas tierras, originaron una explotación agrícola ganadera, principalmente con lanares, y aun hoy conservamos en la estancia como mudos testigos, viejas maquinas de las usadas en esos tiempos para la agricultura. La casa fue construida en un estilo anglo normando, de impecable factura, pensada en sus mas mínimos detalles, cosa que en el presente aun llama la atención, la cuidada y perfecta planificación con la que fue levantada. En esta casa pasaba tiempo con las ocupaciones lógicas de sus negocios, en compañía de su familia pero sin olvidar los intereses que demandaban sus ansias por el progreso y bienestar para el pueblo de Sierra de la Ventana. Así fue que contribuyo con terrenos para el establecimiento de las principales fuerzas vivas, como así también otros proyectos como el Golf Club Sierra de la Ventana con su increíble arboleda, que como buen amante de los arboles, se cultivaron en un vivero que había en la estancia, bajo su personal supervisión. Hoy sus descendientes y muchas otras personas más, disfrutamos de su decisión, dedicación y determinación, de llevar adelante sus sueños y concretar las bases para lo que hoy vemos cada día; de su generosidad al emprender algo con tantos impedimentos en esas épocas, pero que supo sortear con soltura y bonomia.
Fué, en realidad de los tantos chalets de veraneo que se levantaron entre el camino y el lago Epecuén, cuyo recorrido era de ocho kilómetros desde Carhué, ciudad cabecera del distrito. Esta construcción circular atraía poderosamente la atención a simple vista y, sobre él, se han tenido las variadas y fantásticas leyendas, pero siendo la verdad completamente distinta. Con respecto a su origen, podemos señalar que lo hizo construir la Señora Ernestina María Allaire, dama de origen francés que se casó en su patria con un noble polaco de apellido Mestchevsky, coronel de La Legión Extranjera en Francia, durante la primera guerra mundial. Este militar desapareció en la célebre batalla de Marne. Este episodio decidió a la viuda de Mestchevsky, a trasladarse a América. Primeramente se radicó en Paraguay, y luego, más tarde en nuestro país adquiriendo una estancia en la provincia de Córdoba, donde hizo levantar una casona al estilo de los castillos de Normanda. Enterada años más tarde la condesa de las bondades de las aguas del Lago Epecuén, resolvió trasladarse a Carhué, localidad en la cual adquirió una fracción de tierras, en la cual hizo levantar otro chalet que remedaba en su aspecto a los palacios fortificados de su suelo patrio, con la diferencia que este sería mucho más pequeño. Su construcción comenzó en 1924 finalizándose en 1925. Para citar un detalle, podemos mencionar que fue el Señor Carlos Bianconi, viejo artífice de las carpinterías de lujo de las grandes mansiones porteñas, el que instalo la carpintería en este castillo. CASTILLO CHICO Está construcción estaba dedicada al personal de servicio y constaba de dos habitaciones, cocina, baño lavadero y garaje, teniendo el estilo del grande.En el parque existía una reproducción de la gruta de Lourdes, construida en rocas de diferentes tamaños que servía de refugio a ocho personas, con fogón al centro y bancos confeccionados con las mismas piedras, que formaban las paredes y arcos. A la par de la gruta, formaron tres lagos de distintas profundidades, separados por dos puentes, uno angosto para el paso de hombres y otro ancho para carruajes, los espejos de agua estaban adornados por peces de varios colores, siendo su superficie aproximada 200 m2 alimentados en forma de manantial que se desprendía por sobre el techo de la gruta, en forma de cascada.El edificio estaba ubicado en un parque cuya forestación consistía en, eucaliptos, pinos, tujas, tamariscos, pita, yuca y plantas de flores de todo tipo y temporadas.Para completar, mencionamos que en el Castillo, las puertas eran de roble macizo, provistas de grandes cerrojos de seguridad, todo dentro del estilo que caracterizaba a los castillos de la baja Normanda.
Las manadas de caballos salvajes o cimarrones que desde hace muchos años pastan en las laderas de Sierra de la Ventana en el Parque Provincial Ernesto Tornquist, se estiman que son más de 400 los ejemplares, y se reproducen libremente. Al frente de cada manada hay un padrillo que domina un grupo de hembras y sus crías. Los más saludables, están cerca de las cumbres de las sierras y los menos favorecidos se ubican en las tierras bajas y llanas. Como nadie se ocupa de la salud de los animales, estos son víctimas de parásitos de la más diversa índole, muchos de ellos mueren por esa razón y además con cierta periodicidad fenómenos meteorológicos extremos provocan mortandades masivas.
El hallazgo de diversos tipos de estructuras de piedra en Sierra de la Ventana, ha llamado la atención de algunas personas vinculadas a la arqueología. Posteriormente al hallazgo de las estructuras, se iniciaron diversas gestiones con el objeto de promover su investigación integral y de preservarlas de posibles deterioros. La misma condujo a tomar contacto con el Señor Fernando Oliva del Departamento Científico de Arqueológica de la Universidad de La Plata. En consecuencia, el fin de esta publicación tiene por objeto describir y exponer someramente los tipos y formas de las estructuras registradas, y por otro recabar comentarios e información (a través de este sitio web)de los pobladores de la región respecto de su origen, antigüedad y función. Obviamente, estos sitios deben ser aun estudiados y por lo tanto, la presente publicación tiene un carácter absolutamente preliminar, cuyo objetivo es solamente orientar los primeros pasos de la investigación multidisciplinaria que será llevada a cabo próximamente. Las estructuras están formadas por paredes de piedra (tipo pirca) que integran recintos rectangulares (abiertos o cerrados) simples o compuestos. Algunas de estas construcciones se asemejan a corrales tanto por las dimensiones como por la forma de la planta. En algunos casos, están acompañadas por hileras de piedras de baja altura, paradas una al lado de la otra. En un caso, la abertura de ingreso (puerta), tiene ubicadas dos piedras de mayor altura a ambos lados de la misma. La información disponible, mas los datos de los pobladores de las Estancias que señalan que estas estructuras ya se encontraban cuando ellos llegaron, descartaría sus orígenes en épocas recientes. Viajeros del siglo XVIII hacen referencia a estas estructuras, y señalan que era utilizado por los indígenas para guardar hacienda: “Los serranos tienen sus paradas y habitaciones principales en unos corrales que hacen de piedras…” (F.J. Millau). En 1814, Calleja da cuenta de la existencia de una gran feria indígena a orillas del arroyo Chapaleoufú. Gregorio Funes en 1911 proporciona un dato interesante: “Por este tiempo se fueron formalizando esas cosas de factoría con nombre de corrales, donde bajan los indios a dar salida a sus efectos, y comprar lo que exige su necesidad. Algunas conclusiones, le atributen finalmente que se trata de construcciones de origen indígena que sirvieron para protección o como sitios rituales y que posteriormente se transformaron en factorías de comercio. A pesar de que estas estructuras han sido re utilizadas en épocas recientes, es altamente probable que no se hallan originadas en la colonización tardía de la zona a fines del siglo XIX. En consecuencia su antigüedad debe remontarse a la época colonial o de consolidación de la frontera Sur o a momentos prehispánicos. Para finalizar, la información que pueden brindar estos sitios resulta muy importante para la arqueología y la historia de la Provincia de Buenos Aires. En consecuencia, es necesaria su preservación y una investigación profunda e integral. El dar a conocer su existencia a nuestra comunidad, tal vez sea el primer paso para lograrlo. Sergio Marto.RECUERDA! Puedes reservar tus cabañas en Sierra de la Ventana de preferencia al mejor precio directo con los dueños (sin comisiones intermedias), desde nuestro sitio.
La Cascada San Teófilo es otro de los tantos saltos de agua en las Sierras Grandes, sobre las nacientes del arroyo San Teófilo y los faldeos del Cerro La Carpa, en Sierra de la Ventana.
Desde el elevado Mirador Cashuati, recientemente inaugurado, podrás disfrutar de una de las mejores panorámicas del Cerro Ventana, luego de una breve caminata en ascenso hasta allí.
El Museo de la Trochita es un espació creado por vecinos, en las inmediaciones de la Estación de Tren de Sierra de la Ventana. Impulsados por la pasión por el ferrocarril y el sueño de recuperar, el tren de trocha angosta que hace más de un siglo recorrería 19 kms para trasladar huéspedes desde Sierra de la Ventana al Club Hotel y Casino de la Ventana. El ramal fue construido por la Compañía de Tierras y Hoteles de Sierra de la Ventana. Comprendía una trocha (distancia entre rieles de la formación) de 76,20 centímetros. Su traza se extendía por algo menos de 20 kilómetros (18,660 para ser exacto), en su trayecto describía 42 curvas, y unía la estación Sierra de la Ventana (llamada Sauce Grande hasta 1912) con otra ubicada en el Club Hotel de la Ventana. El viaje inaugural. Tuvo lugar el 17 de diciembre de 1913. Para brindar el servicio se trajo desde Leeds (Inglaterra) un par de locomotoras a vapor (SV1 y SV2), dos vagones para pasajeros y diez vagonetas tipo tolvas. Los coches tenían una capacidad de 27 personas en Primera y 8 en Segunda. En la actualidad, solo quedan algunos puentes y terraplenes de aquel recorrido, y por ello es que este grupo de vecinos intenta rescatar y exhibir en su museo los recuerdos de aquella majestuosa obra ferroviaria.RECUERDA! Puedes reservar en los hoteles en Sierra de la Ventana de preferencia al mejor precio directo con los dueños (sin comisiones intermedias), desde nuestro sitio.
El Balcón de la Ventana, es una formación natural de piedra, próxima al popular hueco del Cerro Ventana. Consta de dos enormes rocas dispuestas de plano sobre el precipicio, por lo cual representan un lugar de extremo riesgo para visitar.
CORREDORES Turísticos
Los PUEBLOS y sus FESTIVIDADES
Video de la cumbre de la Provincia
Sube el volumen y disfruta de esta vídeo producción con drone y timelapse, del Cerro Tres Picos Cumbre de la Provincia de Buenos Aires. Las imágenes aéreas nos permiten apreciar con una perspectiva totalmente distinta de cada sitio turístico y cultural, permitiendonos comprender el contexto natural que atesora cada rincón de estas sierras.
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