Distante 70 kms de Sierra de la Ventana y 50 de Villa Ventana, Dufaur alberga con sus prolijas y apacibles calles, a menos de doscientos habitantes, muchos de los cuales a diferencia de lo que su cartel de bienvenida indica: "un pueblo agrícola-ganadero", se dedican al trabajo en la cantera Piro y Ruiz, de la cual se extrae muy buena piedra y arena para asfalto.
Las plazas y los espacios de recreación tienen un lugar preponderante, y por su tranquilidad y hermosa vista panorámica de las sierras, invitan a tomarse un relajante descanso.
Un punto aparte merece la Iglesia Juan Bautista Alberdi, bendecida el 21 de setiembre de 1938, donde se venera su imagen, y cuya fiesta patronal se celebra todos los 24 de junio.
El club homónimo, la Escuela N°9 Juan Bautista Alberdi, el Jardín de Infantes, la Estación de Tren, una Sala de Primeros Auxilios, la Delegación Municipal y la impecable Pileta Municipal reciéntemente inaugurada, son parte de este cuidado lugar y conforman lo que un pueblo espera para colmar sus expectativas de tranquilidad.
Lejos de la lujuria, las 20 familias que allí habitan y quizás muchos visitantes, se reúnen para su fiesta tradicional "El paseo étnico", que se lleva a cabo desde hace nueve años en el mes de noviembre, destacandosé por sus comidas típicas regionales.
El pasado 27 de Diciembre, Dufaur cumplió 105 años y es por eso que le rendimos este humilde homenaje y les deseamos a todos sus habitantes que siempre conserven la paz y tranquilidad que transmite ese hermoso lugar junto a las Sierras de la Ventana.
Situada a 30 km de la localidad de Sierra de la Ventana por camino de tierra, Estomba ve transitar indiferentes a quienes por allí se dirigen a otros destinos con más suerte. La estación Estomba del Ferrocarril del Sud fue habilitada en 1903 para carga y salida de productos agrícolas de la zona pero tristemente hoy, ve pasar por sus andenes abandonados un tren que ya dejó de sostenerla.
Pese a que allí funcionó la Cooperativa "Sombra de Toro", que en épocas de esplendor agropecuario llegó a reunir más de medio millar de asociados y un importante almacén de ramos generales que abastecía a los pobladores de la región, el lugar no llegó a conformarse como pueblo, y hoy solo recibe algún turista curioso que por allí se detenga a plasmar en una imagen, tan puro y silencioso paisaje. Encierra mil historias que quedarán guardadas en el interior de quien quizá allí, con sus pocas esperanzas aún se siga resistiendo a dejar una ilusión.
En este paraje, la Escuela Primaria Nº 5 que hoy se encuentra derruida y en abandono, solo conserva el eco de las voces de alumnos que emprendieron otros rumbos donde el futuro les sea próspero. Una escuela donde un molino amigo del viento, observa desde afuera como las ventanas ya no volverán a abrirse cada mañana.
Los viejos edificios en su mayoría deshabitados, las paredes de una escuela que quedó dormida y la desmantelada estación ferroviaria, son el marco de un lugar donde la paz abunda lejos de donde el aire se contamina de ruidos molestos y poco deseados...lejos...muy lejos de todo...lo que queda de Estomba espera...
Su nombre conmemora al Coronel Juan Ramón Estomba, fundador de la ciudad de Bahía Blanca en 1828 y partícipe en las batallas independentistas en Argentina y Perú, quien destituido de su cargo e internado en el Hospicio General de Hombre por problemas de desorden mental, poco después moría, el 27 de mayo de 1829 y con posterioridad sus restos serían trasladados a la ciudad que fundó.