Sierras Grandes: Un nuevo Parque en la Comarca
El pasado lunes 27 de agosto, la Fundación Vida Silvestre en conjunto con autoridades del OPDS, concurrieron al... Leer más →
Sierras de la Ventana | Termas de Carhué | Monte Hermoso | Cnel. Suárez | Cnel. Príngles | Dorrego | Pigué.
La Cascada San Teófilo es otro de los tantos saltos de agua en las Sierras Grandes, sobre las nacientes del arroyo San Teófilo y los faldeos del Cerro La Carpa, en Sierra de la Ventana.
Ubicada dentro del Sistema Ventania, a solo 90 kms de Villa Ventana, y rodeada de un amplio bosque en donde reina una paz profunda que nos invita a reflexionar, se encuentra la Ermita Nuestra Señora de Luján de la Sierra, un lugar de indescriptible belleza que solo aquellos más atrevidos o quizás más devotos se animan a visitar. Allá por el año 1935 surgió la idea de levantar un lugar de oración para fieles y peregrinos devotos de la Virgen de Luján que se encontraba muy lejos en la provincia de Buenos Aires para poderla ir a ver. Fue entonces cuando en un cerro donado por la familia Casella en la ciudad de Saavedra frente al Curamalal Grande, se preparó el terreno y se realizó una perforación de 28 metros de la que surgió agua cristalina, la cual iba a ser destinada a quienes visitaran la ermita y sus instalaciones. Por aquellos lados la sequía intensa e incesante era una gran amenaza para las cosechas, por eso en 1938 se organizó la Primera Peregrinación con el objeto de pedirle ayuda a la Virgen para que llueva y milagrosamente, ese mismo día, horas más tarde comenzó a llover. Acompañada de otras imágenes como la de su Santa Madre, es el lugar ideal para los retiros espirituales pero también para disfrutar de un día de picnic tranquilo en familia y conocer el Abra del Hinojo que nos deslumbra con su inmensidad, acompañándonos al costado del camino. RECUERDA! Puedes reservar tus cabañas en San Andrés de la Sierrade preferencia al mejor precio directo con los dueños (sin comisiones intermedias), desde nuestro sitio.
Situada a 30 km de la localidad de Sierra de la Ventana por camino de tierra, Estomba ve transitar indiferentes a quienes por allí se dirigen a otros destinos con más suerte. La estación Estomba del Ferrocarril del Sud fue habilitada en 1903 para carga y salida de productos agrícolas de la zona pero tristemente hoy, ve pasar por sus andenes abandonados un tren que ya dejó de sostenerla. Pese a que allí funcionó la Cooperativa «Sombra de Toro», que en épocas de esplendor agropecuario llegó a reunir más de medio millar de asociados y un importante almacén de ramos generales que abastecía a los pobladores de la región, el lugar no llegó a conformarse como pueblo, y hoy solo recibe algún turista curioso que por allí se detenga a plasmar en una imagen, tan puro y silencioso paisaje. Encierra mil historias que quedarán guardadas en el interior de quien quizá allí, con sus pocas esperanzas aún se siga resistiendo a dejar una ilusión. En este paraje, la Escuela Primaria Nº 5 que hoy se encuentra derruida y en abandono, solo conserva el eco de las voces de alumnos que emprendieron otros rumbos donde el futuro les sea próspero. Una escuela donde un molino amigo del viento, observa desde afuera como las ventanas ya no volverán a abrirse cada mañana. Los viejos edificios en su mayoría deshabitados, las paredes de una escuela que quedó dormida y la desmantelada estación ferroviaria, son el marco de un lugar donde la paz abunda lejos de donde el aire se contamina de ruidos molestos y poco deseados…lejos…muy lejos de todo…lo que queda de Estomba espera… Su nombre conmemora al Coronel Juan Ramón Estomba, fundador de la ciudad de Bahía Blanca en 1828 y partícipe en las batallas independentistas en Argentina y Perú, quien destituido de su cargo e internado en el Hospicio General de Hombre por problemas de desorden mental, poco después moría, el 27 de mayo de 1829 y con posterioridad sus restos serían trasladados a la ciudad que fundó.
Una de las cuevas que se encuentran en este sector de nuestras sierras, sobre el Abra del Hinojo. Tiene la particularidad de tener agua en su interior, y dos entradas frontales separas por un brazo de piedra. Este recorrido nos invita a disfrutarlo (recomendablemente en vehículo alto tipo 4×4), por caminos de tierra serranos de destacadas vistas paisajísticas, en los cuales se destacan la presencia de los cerros Chaco, Pan de Azúcar y Curamalal, además del cruce de varios arroyos que descienden de las sierras.
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Más de uno se debe haber cruzado caminando por allí bajo algún bosque de pinos... Leer más →