Crónicas de la excursión de Darwin a Sierra de la Ventana (inédito)
Te presentamos la auténtica historia de Darwin en nuestras sierras, donde nos narra su excursión en... Leer más →
Sierras de la Ventana | Termas de Carhué | Monte Hermoso | Cnel. Suárez | Cnel. Príngles | Dorrego | Pigué.
Los Ojos del Naposta es una curiosa geoformación natural, fruto de los efectos de la erosión.
Ubicados sobre las laderas del Cerro Naposta y próximos al cauce del arroyo.
Situada a 30 km de la localidad de Sierra de la Ventana por camino de tierra, Estomba ve transitar indiferentes a quienes por allí se dirigen a otros destinos con más suerte. La estación Estomba del Ferrocarril del Sud fue habilitada en 1903 para carga y salida de productos agrícolas de la zona pero tristemente hoy, ve pasar por sus andenes abandonados un tren que ya dejó de sostenerla. Pese a que allí funcionó la Cooperativa «Sombra de Toro», que en épocas de esplendor agropecuario llegó a reunir más de medio millar de asociados y un importante almacén de ramos generales que abastecía a los pobladores de la región, el lugar no llegó a conformarse como pueblo, y hoy solo recibe algún turista curioso que por allí se detenga a plasmar en una imagen, tan puro y silencioso paisaje. Encierra mil historias que quedarán guardadas en el interior de quien quizá allí, con sus pocas esperanzas aún se siga resistiendo a dejar una ilusión. En este paraje, la Escuela Primaria Nº 5 que hoy se encuentra derruida y en abandono, solo conserva el eco de las voces de alumnos que emprendieron otros rumbos donde el futuro les sea próspero. Una escuela donde un molino amigo del viento, observa desde afuera como las ventanas ya no volverán a abrirse cada mañana. Los viejos edificios en su mayoría deshabitados, las paredes de una escuela que quedó dormida y la desmantelada estación ferroviaria, son el marco de un lugar donde la paz abunda lejos de donde el aire se contamina de ruidos molestos y poco deseados…lejos…muy lejos de todo…lo que queda de Estomba espera… Su nombre conmemora al Coronel Juan Ramón Estomba, fundador de la ciudad de Bahía Blanca en 1828 y partícipe en las batallas independentistas en Argentina y Perú, quien destituido de su cargo e internado en el Hospicio General de Hombre por problemas de desorden mental, poco después moría, el 27 de mayo de 1829 y con posterioridad sus restos serían trasladados a la ciudad que fundó.
Esta construcción, ubicada en Sarmiento y 9 de Julio, es una de las primeras casas de la localidad de Carhué. En ella vivió Domiciana Correa de Contreras, la última Fortinera (con este nombre de «fortinera» se conocía a las mujeres que acompañaron a los soldados al «desierto»). RECUERDA! Puedes reservar tu alojamiento en las Termas de Carhué al mejor precio directo con los dueños (sin comisiones intermedias), desde nuestro sitio.
Fué, en realidad de los tantos chalets de veraneo que se levantaron entre el camino y el lago Epecuén, cuyo recorrido era de ocho kilómetros desde Carhué, ciudad cabecera del distrito. Esta construcción circular atraía poderosamente la atención a simple vista y, sobre él, se han tenido las variadas y fantásticas leyendas, pero siendo la verdad completamente distinta. Con respecto a su origen, podemos señalar que lo hizo construir la Señora Ernestina María Allaire, dama de origen francés que se casó en su patria con un noble polaco de apellido Mestchevsky, coronel de La Legión Extranjera en Francia, durante la primera guerra mundial. Este militar desapareció en la célebre batalla de Marne. Este episodio decidió a la viuda de Mestchevsky, a trasladarse a América. Primeramente se radicó en Paraguay, y luego, más tarde en nuestro país adquiriendo una estancia en la provincia de Córdoba, donde hizo levantar una casona al estilo de los castillos de Normanda. Enterada años más tarde la condesa de las bondades de las aguas del Lago Epecuén, resolvió trasladarse a Carhué, localidad en la cual adquirió una fracción de tierras, en la cual hizo levantar otro chalet que remedaba en su aspecto a los palacios fortificados de su suelo patrio, con la diferencia que este sería mucho más pequeño. Su construcción comenzó en 1924 finalizándose en 1925. Para citar un detalle, podemos mencionar que fue el Señor Carlos Bianconi, viejo artífice de las carpinterías de lujo de las grandes mansiones porteñas, el que instalo la carpintería en este castillo. CASTILLO CHICO Está construcción estaba dedicada al personal de servicio y constaba de dos habitaciones, cocina, baño lavadero y garaje, teniendo el estilo del grande.En el parque existía una reproducción de la gruta de Lourdes, construida en rocas de diferentes tamaños que servía de refugio a ocho personas, con fogón al centro y bancos confeccionados con las mismas piedras, que formaban las paredes y arcos. A la par de la gruta, formaron tres lagos de distintas profundidades, separados por dos puentes, uno angosto para el paso de hombres y otro ancho para carruajes, los espejos de agua estaban adornados por peces de varios colores, siendo su superficie aproximada 200 m2 alimentados en forma de manantial que se desprendía por sobre el techo de la gruta, en forma de cascada.El edificio estaba ubicado en un parque cuya forestación consistía en, eucaliptos, pinos, tujas, tamariscos, pita, yuca y plantas de flores de todo tipo y temporadas.Para completar, mencionamos que en el Castillo, las puertas eran de roble macizo, provistas de grandes cerrojos de seguridad, todo dentro del estilo que caracterizaba a los castillos de la baja Normanda.
El Museo de la Trochita es un espació creado por vecinos, en las inmediaciones de la Estación de Tren de Sierra de la Ventana. Impulsados por la pasión por el ferrocarril y el sueño de recuperar, el tren de trocha angosta que hace más de un siglo recorrería 19 kms para trasladar huéspedes desde Sierra de la Ventana al Club Hotel y Casino de la Ventana. El ramal fue construido por la Compañía de Tierras y Hoteles de Sierra de la Ventana. Comprendía una trocha (distancia entre rieles de la formación) de 76,20 centímetros. Su traza se extendía por algo menos de 20 kilómetros (18,660 para ser exacto), en su trayecto describía 42 curvas, y unía la estación Sierra de la Ventana (llamada Sauce Grande hasta 1912) con otra ubicada en el Club Hotel de la Ventana. El viaje inaugural. Tuvo lugar el 17 de diciembre de 1913. Para brindar el servicio se trajo desde Leeds (Inglaterra) un par de locomotoras a vapor (SV1 y SV2), dos vagones para pasajeros y diez vagonetas tipo tolvas. Los coches tenían una capacidad de 27 personas en Primera y 8 en Segunda. En la actualidad, solo quedan algunos puentes y terraplenes de aquel recorrido, y por ello es que este grupo de vecinos intenta rescatar y exhibir en su museo los recuerdos de aquella majestuosa obra ferroviaria.RECUERDA! Puedes reservar en los hoteles en Sierra de la Ventana de preferencia al mejor precio directo con los dueños (sin comisiones intermedias), desde nuestro sitio.
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