Próximo este lugar halló la muerte en manos de los indios el 25 de marzo de 1785, a los 45 años de edad el primer piloto de la Real Armada Española y de las costas patagónicas, don Basilio Villarino y Bermúdez, adjunto a la expedición de estudio del Río Negro, comandada por el superintendente de Carmen de patagones Don Juan de la Piedra, fallecido el día anterior.
En 1773 Villarino arriba al Río de la Plata, siendo piloto asistente de la fragata Perpetua, al mando del capitán Bustillos.
A partir de 1778 comienza un detallado reconocimiento de la Patagonia argentina, durante el cual explora las costas del litoral marino y los ríos Negro, Colorado, Limay y Deseado entre otros.
El casco de la Estancia El Retiro fue construido en 1904 por Don Diego Meyer, fundador del pueblo de Sierra de la Ventana, un visionario que quedo enamorado de este valle cercado por el antiguo y pintoresco sistema montañoso de la Ventania, y las bondades de la zona, hizo que se estableciera por estos pagos.
La adquisición por su parte de estas tierras, originaron una explotación agrícola ganadera, principalmente con lanares, y aun hoy conservamos en la estancia como mudos testigos, viejas maquinas de las usadas en esos tiempos para la agricultura.
La casa fue construida en un estilo anglo normando, de impecable factura, pensada en sus mas mínimos detalles, cosa que en el presente aun llama la atención, la cuidada y perfecta planificación con la que fue levantada.
En esta casa pasaba tiempo con las ocupaciones lógicas de sus negocios, en compañía de su familia pero sin olvidar los intereses que demandaban sus ansias por el progreso y bienestar para el pueblo de Sierra de la Ventana.
Así fue que contribuyo con terrenos para el establecimiento de las principales fuerzas vivas, como así también otros proyectos como el Golf Club Sierra de la Ventana con su increíble arboleda, que como buen amante de los arboles, se cultivaron en un vivero que había en la estancia, bajo su personal supervisión.
Hoy sus descendientes y muchas otras personas más, disfrutamos de su decisión, dedicación y determinación, de llevar adelante sus sueños y concretar las bases para lo que hoy vemos cada día; de su generosidad al emprender algo con tantos impedimentos en esas épocas, pero que supo sortear con soltura y bonomia.