Cerro Ventana: morada del Dios del Mal
Las Sierras de la Ventana fueron escenario de diferentes batallas entre los mal llamados “Indios” y el... Leer más →
Sierras de la Ventana | Termas de Carhué | Monte Hermoso | Cnel. Suárez | Cnel. Príngles | Dorrego | Pigué.
La Cascada Escondida es uno de los tantos saltos de agua en las Sierras Grandes, sobre las nacientes del arroyo San Diego y los faldeos del Cerro La Carpa, en Sierra de la Ventana.
El Cerro Chaco de 865 msnm, comprendido dentro del Circuito Grande al Abra del Hinojo y al Monolito a la Primera Conscripción Argentina, y accediendo desde la ruta provincial 76, pocos kilómetros después de cruzar la localidad de Villa Serrana La Gruta (entre Tornquist y Villa Ventana). Este recorrido nos invita a disfrutarlo (recomendablemente en vehículo alto tipo 4×4), por caminos de tierra serranos de destacadas vistas paisajísticas, en los cuales se destacan la presencia de los cerros Chaco, Pan de Azúcar y Curamalal, además del cruce de varios arroyos que descienden de las sierras. Puedes consultar por Excursiones en Sierra de la Ventana, desde nuestro sitio.
Hallado en septiembre de 1981, es el primer cementerio de las Termas de Carhué. Allí yacen oficiales, suboficiales y soldados de la comandancia de la región Sur, que dirigió el entonces General Levalle, con uniformes, botas y armamentos, según el estudio realizado por profesionales de Antropología, Arqueología e Historia Argentina de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la ciudad de La Plata. En su lugar se creó la «Plaza del Soldado Desconocido» según Ordenanza Nº 36 de 1984 y fue declarado Sitio Histórico Provincial por la Dirección de Museos, Monumentos y Sitios Históricos perteneciente a la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Buenos Aires.
La Cueva de Jackson», ubicada en el macizo del cerro Tres Picos en Sierra de la Ventana. En su patio hay una Placa Homenaje dedicada a Santiago Alberto Jackson «Capitán Quaker», quien registra como ser el descubridor de esta cueva. En ella, se encuentra pinturas rupestres. Fotos gentileza Nelson Davis (Sierra de la Ventana).
Fue que en una tarde fría de julio, decidimos visitar otro sitio olvidado por la historia, que acuno grandes momentos y vivencias de épocas pasadas. Peralta, un paraje más de nuestras sierras, que atesora en el olvido su estación de tren y una pocas edificaciones, con mucha riqueza histórica y cultural. Ni bien llegamos, recorrimos su estación y fuimos abordados por la señora Teresa, cuidadora y habitante con su marido de lo que queda de ella. Allí, parados sobre las vías fue donde nos contó la actualidad que vive la gente de ese paraje, de oportunidades truncadas de reconstrucción como museo y tantas otras cosillas de cómo sobrevivir allí. Faltos de datos históricos pero cargados de improntas fotográficas que nos hacían intuir riqueza cultural, salimos por referencia a la búsqueda de una señora que vivió allí muchos años, y casualmente estaba en la actualidad, radicada en Sierra de la Ventana. Marta de Zacchi, conocida por muchos en nuestro pueblo por el Vivero La Serrana, nos recibió en su casa para contarnos junto al fogón, todo lo que su mente recordaba con nostalgia. Su familia había comprando allá por el año 1905, el almacén “El Nuevo Triunfo” que fuera la primer edificación en ese lugar construida en 1896 por los señores Pradere y Barrenechea. Allí recuerda por sobre todo, la fabricación de galletas de pan que eran muy populares en toda la zona. También allí se vendía combustible que venía en tambores de 20 litros y dentro de una caja de madera que tenia inscripciones de la West Indian Oil, y curiosamente también el dibujo de una esvástica. Este almacén (ver foto b/n), hoy aun en pie en buenas condiciones brindo también por gentileza de don Juan Pablo Zacchi, espacio para hacer las veces de escuela, hasta el año 1935 en que fuera construida la actual. En una de las fotos del año 1925 que acompañan la nota, se puede apreciar indicada a la señora Marqueza Ribarola, Directora de esa escuela. Mientras escuchábamos sus relatos, recordamos haber visto una construcción muy particular para estar allí presente, y al consultarle nos indico que era la Cancha de Paleta que fuera construida en 1944. “Había que sacar turno” nos decía Marta, de la cantidad de gente, entre ellos encargados de los campos, que acudían a jugar y luego agolparse a beber en La Fonda, un bar restaurante que hacia también las veces de hotel con habitaciones para quienes llegaban en el tren. Ese edificio ya no está presente, debido a que fuera derrumbado en el año 1987. Respecto a la Estación de Tren, estimaba su inauguración en el año 1904, cuando fuera también inaugurada la Parada Sauce Grande (actual estación Sierra de la Ventana). Representaba, como a muchos pueblos por donde pasaba el tren, algo más que una estación. Quizás el corazón de un pueblo que todos los días entre las 19 y 20 horas, veía pasar y al parar allí con pasajeros y provisiones, motivo de reunión de todos los que vivían en ese paraje. Como decía Landriscina: ahí se conocían las chicas y los muchachos. Todos los días, el señor Margiota recorría en ese tren, desde Príngles hasta Sierra de la Ventana, distribuyendo en esas paradas, los diarios y revistas. Como la cerveza no podía tampoco faltar, la empresa Quilmes despachaba un vagón lleno de cerveza a este paraje serrano. En aquella estación vivía junto a su familia el Jefe de Estación (ver en foto), y tenía destacada como vecinos cercanos en otras casitas, la cuadrilla de la zona con un capataz, un segundo capataz y alrededor de 12 catangos (peones). Sus tareas, atender la vía que transitaba el tren “Los Arrayanes”, lleno de turistas con rumbo a Bariloche por San Antonio Oeste, y el “Zapalero” con rumbo a Zapala por Neuquen. Este paraje, que contara además con policía montada, estafeta postal y la primera estación en tener teléfono en la zona, comenzó a retraerse allá por el año 1973 cuando asumiera el General Perón el gobierno nacional, y ordenara el traspaso de las petroleras al estado, provocando con ello que el cierre de todas las agencias expendedoras de combustible. “Allí ya no hubo más combustible, y poco tiempo después dejo de pasar el tren y cerrar la Estación Peralta y luego Stegmann” nos recordaba la Sra. Marta Zacchi. En el año 1980, le toco justamente a nuestra referida, realizar el último censo, que le arrojara un total de 47 habitantes, cuando en su época de esplendor (década del 20), albergara a más de 300 personas que fueran protagonistas de estas historias y lo que se llamara: hacer patria! Nuestro especial agradecimiento a Teresa y Marta! Esperamos que con esta nota, el presente llegue a tiempo, al rescate de nuestra herencia histórica. RECUERDA! Puedes reservar tu hotel en Sierra de la Ventana de preferencia al mejor precio directo con los dueños (sin comisiones intermedias), desde nuestro sitio. Sergio Marto 20 de julio de 2011.
La Cueva del Toro forma parte del sendero de la Reserva Natural del Parque Tornquist, lugar al cual se accede con la compañía de un guía autorizado, luego de recorrer 8 kms de un camino de ripio que bordea las sierras, al extremo norte del parque. RECUERDA! Puedes reservar tus cabañas en Villa Ventana de preferencia al mejor precio directo con los dueños (sin comisiones intermedias), desde nuestro sitio.
El Cristo del Lago en las Termas de Carhué, fue emplazado en 1937, durante la gestión del Comisionado Municipal Juan Marcalain. El costo fue donado por su esposa Sra. Argentina de la F. De Marcalain y obsequiado a la ciudad para ser emplazado en el camino a Epecuén y al viejo cementerio. Según el estudio de los arquitectos Alberto Bellucci y René Longoni la imagen del Cristo pertenece al hoy valorado Arq. Ing. Francisco Salamone. Salamone poseía una suerte de hobby que consistía en hacer unas “arquicaricaturas” de gente más o menos conocida, pero en forma facetada, tal cual la técnica que utilizó en algunas esculturas de Cristos y Ángeles. Por ello es que nuestro Monumento a Jesucristo es altamente probable que pertenezca a este arquitecto. Lamentablemente todo el archivo personal de sus obras fue arrojado la basura por su familia, quién lo vio estropearse durante décadas, quizá resignados de esperar la reivindicación que llegó 60 años más tarde. Se caracteriza por sus líneas rectas y, debido a la inundación, por carecer de manos. Es similar al Cristo de la Entrada al Cementerio de Laprida, al Cristo de la Entrada al Cementerio de Saldungaray, al Cristo del Oratorio del Cementerio de Azul y, especialmente, al Cristo de la entrada a la ciudad de Azul en la Ruta 3 (todas ellas, también, obras de Salamone). Declarado “Monumento Arquitectónico Municipal”.
Las Sierras de la Ventana fueron escenario de diferentes batallas entre los mal llamados “Indios” y el... Leer más →
El invierno llega a su término con varios días de lluvia en su haber, y... Leer más →